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¿Maestra de mis hijos?

Desde que comenzó la cuarentena a muchas madres les tocó hacerse más visibles en la educación de sus hijos, pues al estar en casa y no contar con las expertas en persona, nos tocó asumir este rol que se nos había olvidado aplicar como parte de la crianza, el ser maestras, fácilmente aplicado para aquellas que continuaban enseñando y no solo revisando cuadernos. A mí en lo particular me encanta enseñar, y saber que conmigo mi hija mayor está aprendiendo a leer y a escribir y mi hijita menor ya se sabe los números y las vocales me llena de gran felicidad pero eso no es toda mi motivación. ¿Para qué enseñamos a nuestros hijos? Para que sean mejores individuos, para que sean profesionales, para que tengan aspiraciones, para que sean muy inteligentes. Todas estas son razones válidas pero no es la razón por la que nos debemos convertir en maestras de nuestros hijos. En la Biblia se encuentra una orden muy directa a los padres en cuanto a ser maestros, en Deuteronomio 11:18-21 dice “P...

Mi hijo es salvo… porque yo soy cristiana

¿Es esto verdadero?   ¿Has pensado que por esa razón tu hijo no necesita que le prediques del Evangelio? O por el contrario te preguntas ¿Cómo le transmito fe a mi hijo? Pues sea cual sea tu posición al respecto no dejes de leer este escrito para juntas comprender lo que la Palabra de Dios nos dice sobre este tema. Lo primero que debemos aclarar es qué significa, pacto y promesa; ya que muchas de nuestras dudas emergen por lo dicho por los apóstoles en Hechos 16:31 NTV “Ellos le contestaron. —Cree en el Señor Jesús y serás salvo, junto con todos los de tu casa.” Muchos consideran que aquí se encuentra una promesa y por eso nos encontramos a muchos padres cristianos que dicen «si yo creo, mis hijos son salvos, porque están bajo la promesa» Definamos : Pacto: En hebreo diatheke y en los términos bíblicos significa, una obligación asumida por una sola persona (Dios). Promesa: En hebreo epangelia y en los términos bíblicos significa, un compromiso a hacer o a dar algo. ...

¿Guarda de mi hermano?

Seas o no cristiano es seguro que has escuchado esta frase en una de las historias bíblicas más impactantes que nos cuentan cuando somos pequeños, ¡sí! Caín y Abel. El siguiente extracto citado es del comentario Plenitud acerca de Génesis 4:9 y dice así: “El tema de la hermandad emerge temprano en la Escritura, y desde el principio está claro que Dios concede importancia a las relaciones fraternales. En este pasaje aparece por vez primera el asunto de la responsabilidad del uno para con el otro. Caín pregunta: « ¿Soy yo acaso guarda de mi hermano?» La palabra utilizada para «guarda» (del hebreo shamar  significa «resguardar, proteger, atender o considerar». ¿Acaso somos responsables? «Ciertamente», es la respuesta de Dios. No sólo somos guarda de nuestros hermanos y hermanas, sino que se nos llamará a juicio por nuestro trato a nuestros hermanos y hermanas (físicos y espirituales). Debido a los pecados de Caín contra su hermano, Dios lo maldice, le quita su habilidad para cul...

Feminidad Bíblica Parte III

  Un propósito de haber sido creada mujer La mujer de hoy en día lucha por ser profesional, por verse hermosa, por conquistar pasarelas, puestos importantes de empleo, por puestos importantes en la política, por ser reconocida por sus habilidades, destrezas y conocimientos, en fin, ser reconocida por ser capaz . Pero, ¿y el matrimonio? ¿Las relaciones? ¿El formar familia? ¿Dónde queda esto en la vida de la mujer actual? Lamentablemente queda de último en la lista, cuando ya estemos cómodas y con la vida hecha. ¿Y es que la vida no se hizo para disfrutarla al lado de un esposo y con hijos a quien enseñar? Un día conversaba con mi hija mayor (en ese momento tendría como 3 años) sobre que quería ser ella cuando fuera grande, y me dijo con aquella naturalidad, ser mamá y doctora y me dije: ¡lo estoy haciendo bien! La mujer fue diseñada por Dios para ser compañía del hombre; este es el propósito mayor de su creación; para ser su ayuda y para darle familia. El movimiento feminista ...

¿Cómo sobrellevar las quejas?

  Este escrito lo titule de esa manera porque creo que las quejas no son algo que debemos vencer más bien, son algo que debemos sobrellevar, porque siempre estarán presentes en nuestro día a día. Como seres humanos imperfectos y llenos de un deseo de satisfacción total a todas nuestras necesidades siempre nos veremos tentados a quejarnos, muchos no lo ven como algo malo; por el contrario, ven como malo el no hacerlo y lo llaman “conformismo”. El punto es que siempre lucharemos con las quejas y estas en dos sentidos; las quejas mías y las quejas de los demás. Yo normalmente suelo ser una persona que no se queja mucho, de verdad que muchos me han llamado (y muchos otros lo han pensado) conformista, pero yo no creo que sea conformismo lo que me lleva a emitir muy pocas quejas, creo que eso se llama agradecimiento. Algo que me afecta muchísimo son las quejas de los demás y sobre todo si son hacia mi persona. En casa lucho mucho esto, muchas veces he caído en desanimo, frustraciones...

Feminidad Parte II

La verdadera fuerza de una mujer En esta nueva serie quiero tratar sobre la feminidad. Vivimos en una sociedad llena de mensajes sobre lo que una mujer puede hacer, pero no por ser mujer sino al parecer por hacer cosas de hombres. Entonces, nos encontramos venerando a la mujer por hacer cosas de hombres y no por las propias cosas que como mujer le han sido dadas a la mano para hacer. Mi hija mayor, Anna, vive comparándose (en este sentido de la fuerza) con su primo-hermano. Si el levanta una silla, ella enseguida quiere mostrar que también puede. Un día intentó levantar algo muy pesado para ella, que el primo si logro levantar, y al no conseguirlo se sintió frustrada porque no tenía tanta fuerza como él. Eso mismo llega a pasar a las mujeres que pretenden vivir comparando sus capacidades y fuerzas físicas con las de sus esposos, amigos, vecinos u otros caballeros; entonces se vive en guerra con el esposo y con cualquier hombre por querer usurpar su autoridad, esto por sentirnos c...

Feminidad Bíblica Parte I

  La auténtica belleza de ser mujer Uno de los temas que debemos como madres tratar con nuestras pequeñas y también enseñarlo a nuestros varoncitos para generar en ellos un corazón lleno de respeto y valor hacia las mujeres, es el de la auténtica belleza de ser mujer. A mi hija mayor le encanta pintarse la cara con labial, echarse sombras (toda una locura) usar vestidos y accesorios, sandalias o mis tacones jaja, y es que a ella le encanta sentirse como toda una princesa. En muchas ocasiones se pone más de tres mudas de ropa encima y con el calor que hace en estos lados del mundo no entiendo como lo soporta, pero todo por llamar la atención y verse hermosa. Ah y nada más falta que su papá o yo no le digamos nada de lo hermosa que se arregla, simplemente se le parte el corazón. Un día me dice: “mamá tu siempre quieres que me ponga la misma ropa, yo quiero verme linda y para eso necesito vestirme con ropa linda” Una mujer bella ¿Y a quien no le ha pasado que relaciona la be...