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Entradas

Seamos Simpáticos – Serie Creando bases firmes para las relaciones de los hijos Parte III

«Hija, ser amable y educada siempre te abrirá puertas» es una frase que constantemente le recordamos a nuestras pequeñas. Y es que el trato amable hacia los amigos, vecinos y hasta dentro de la familia es algo que debe ser enseñado en esta generación que va creciendo. ¿Cuantas veces nos hemos topado con niños que dicen «buenos días» «por favor» «gracias» o simplemente un «hola» al pasar frente a otra persona? Aunque es una pregunta retórica (es decir para ser respondida dentro de sí) yo responderé: ¡Muy pocas veces de verdad! Saludar, ¿eso aún está de moda? Un día salimos con nuestras hijas, íbamos caminando y pasa un grupo de personas, y como veníamos distraídos sinceramente, mi esposo y yo, no dimos los buenos días, en lo que las personas terminan de pasar mi hija mayor nos dice «mami, papi, no dieron los buenos días, están pasados» y es que le hemos tratado de enseñar que debe ser educada y amable con las personas y si aplica para ella, también para nosotros como padres. En ...

Padres fariseos – Serie Creando bases firmes para las relaciones de los hijos Parte II

En la entrada anterior les compartí sobre modelar para nuestros hijos, es decir, ser de ejemplo en la relación matrimonial para dar la base al desarrollo de las buenas relaciones de nuestros hijos. Tomando el mismo ejemplo de los padres fariseos de la entrada anterior, quiero compartirles una experiencia pero no en la relación con mi esposo sino directamente con mi hija. Para mí ha sido un reto total el «regañar sin gritos», es una lucha que espero poder dominar antes de la adolescencia de mis hijas, ya que veo una relación fracturada entre ellas y yo si llega esa etapa y sigo utilizando los gritos como una herramienta de corrección. Ah pero basta que Anna pegue un grito a su hermana o primo, allí salgo yo en primera fila a llamarle la atención porque eso no está bien. Entonces, nos comportamos como unos «padres fariseos» poniendo cargas pesadas de llevar a nuestros hijos sin estar dispuestos a llevarlas nosotros. Y así vemos: Padres que exigen respeto de sus hijos, pero no son r...

Juguemos a ser ejemplo - Serie Creando bases firmes para las relaciones de los hijos Parte I

El juego preferido de mi hija mayor con su primo es el de «la familia». Consiste en que él la llama esposa, ella lo llama esposo y los peluches se convierten en sus hijos. Es sorprendentemente divertido verlos tratarse entre ellos y también regañar y enseñar a «sus hijos» tal cual lo ven en sus padres. Y es que nosotros como matrimonio somos el primer modelo de relaciones que nuestros hijos verán. Dependerá en gran manera de nosotros como se desarrollarán nuestros hijos en sus relaciones familiares, personales y sociales. Juguemos a ser de ejemplo! En muchas ocasiones creemos que solo influirá cómo los tratamos directamente a ellos (esto será tema de otra publicación) pero como tratamos a nuestro esposo(a), familiares, amigos y vecinos es de mucha influencia en la formación de su carácter. A veces - sin saber - nos convertimos en unos padres «fariseos» (Mt. 23:1-4) Reiteradas veces me encuentro pidiendo de Anna algo que ni yo misma logro controlar. Para mí es una lucha el no contradeci...

Inhalando confianza y exhalando esperanza

Esta situación de confinamiento que nos ha tocado vivir no ha sido sencilla para muchas de nosotras, y no solo para las madres que trabajan fuera de casa, también para aquellas que ejercen la maternidad a tiempo completo, para las esposas y esposos, para los padres y también para nuestros hijos. Se han vuelto días duros, llenos de lágrimas, de desespero, días inciertos respecto al futuro, para algunos llenos de hambre y no solo hambre física, también hambre espiritual. Como mamás no solo nos preocupa que nuestros hijos estudien en una buena escuela, o que tengan vestido y alimento para todos los días, también nos preocupamos por sus sentimientos, su preparación para la vida y estoy segura que este momento de «tregua externa» nos permitirá enfocarnos en este aspecto importante de la vida de nuestros pequeños. Una tarde mientras me encontraba preparando una arepita (sin relleno) y una taza de café para mi esposo y para mí como cena, pude sentir esa angustia en mi corazón ...

Estableciendo límites para una crianza efectiva

Las reglas de conducta, cuando son claras y explícitas, proveen de seguridad a las personas, especialmente cuando tienen que encarar valores y estilos de vida diferentes de los suyos. Recuerdo que de adolescente decía -Mi papá no me deja-, para zafarme de una conducta sospechosa diciéndole eso a mis amigos, aunque me resultara vergonzoso. Los muchachos y muchachas necesitan saber cuáles son los límites de la conducta aceptable. Estos límites comienzan desde la niñez. Muchos padres se apoyan en la creencia de «como es muy pequeño no sabe lo que le estas diciendo» pues déjenme decirle dos cosas: 1.      El hecho de estar pequeño no significa que no necesita límites. 2.     Hablarle no es la única manera de enseñar. Nuestros hijos nacen con la necedad en su corazón, dice la Biblia en Proverbios 22:15 “La necedad está ligada al corazón del muchacho” por lo que fue entregado en nuestras manos como padres el enseñar la diferencia entre...

¡Cada niño tiene su propio brillo!

“Dios mío, tú fuiste quien me formó en el vientre de mi madre. Tú fuiste quien formó cada parte de mi cuerpo. Soy una creación maravillosa, y por eso te doy gracias. Todo lo que haces es maravilloso, ¡de eso estoy bien seguro!” Salmos 139:13-14 NTV La expresión que les acabo de compartir fue escrita por el salmista como forma de reconocimiento a Dios por haberle tenido en mente aun antes de nacer y haberse encargado él mismo de entretejer todo en su organismo para hacerlo tal como es. Pero ¿Qué tiene que ver este verso de la Biblia con mi hijo/a? Pues ¡tu hijo/a es una creación única y maravillosa de Dios! ¡Él/lla tiene su propio brillo!... a veces nos encontramos como madres comparando el desarrollo, la inteligencia, la habilidad de nuestros hijos con los de nuestras amigas, de nuestras hermanas y sí, aun entre nuestros propios hijos. Yo tengo dos hijas y aunque las dos se formaron dentro de mí durante el mismo tiempo ¡son tan diferentes! El progreso de cada una ha sido ...

¡Soy mamá! Y es una fortuna.

De pronto un día te encuentras revisando las RRSS de tus amistades del liceo, de la universidad, del trabajo y ves que muchas viajan por el mundo, emprenden negocios fructíferos, se han mudado de ciudad hasta de país y tienen una vida totalmente diferente, pero raramente se han casado y aún más raro han tenido hijos. Luego volteas la cámara hacia tu lado y te ves con un matrimonio de varios años, dos hijas bellas y tremendas –sonrisas- entonces surgen las preguntas ¿Qué sería de mí si hubiese aceptado aquel trabajo? ¿Qué pasaría conmigo ahorita si hubiese decidido no casarme? ¿Y si no tuviera hij@s, que estaría haciendo con mi vida? Pues yo me respondo hoy esas preguntas con una palabra tan hermosa que siempre recuerdo de un ser que me ama, me conoce y siempre ha tenido el control de mi vida “No imiten las conductas ni las costumbres de este mundo, más bien dejen que Dios los transforme en personas nuevas al cambiarles la manera de pensar. Entonces aprenderán a conocer la voluntad ...